Sinfonías del Sentir una exposición desde la perspectiva de 3 mujeres en el complejo Museístico de la Constancia

“Sinfonías del Sentir” reunió en el Complejo Museístico La Constancia a las artistas Katia Marmolejo, Leticia Merchant y Marielle García, quienes compartieron sus procesos creativos y la visión detrás de sus obras. El encuentro inició con un conversatorio encabezado por Luisa Sotelo, directora del Complejo Museístico La Constancia, y Jazmin Tania Ferrer Martínez, directora de Servicios del OPD Museos Puebla. Tres artistas, tres lenguajes y una misma intención: hacer visible aquello que sentimos
Por Charly Ferrer
“Sinfonías del Sentir”: tres miradas artísticas dialogan desde La Constancia
El Complejo Museístico La Constancia abrió sus puertas a “Sinfonías del Sentir”, una propuesta que reúne el trabajo de tres artistas y que inició de una manera particular: antes de recorrer las obras, el público pudo conocer directamente la visión, los procesos creativos y las emociones que existen detrás de ellas.
La experiencia comenzó con un conversatorio que permitió acercarse no solamente a la obra terminada, sino también a quienes la crean. Como anfitrionas participaron Luisa Sotelo, directora del Complejo Museístico La Constancia, y Jazmin Tania Ferrer Martínez, directora de Servicios del OPD Museos Puebla, quienes acompañaron este encuentro entre las creadoras y el público. �
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Este formato aportó un elemento particularmente valioso a la inauguración: primero escuchar al artista y después encontrarse con su obra. Las asistentes pudieron hablar de aquello que inspira su trabajo, de sus búsquedas personales y de las distintas maneras en que el arte permite materializar emociones, ideas y experiencias que muchas veces resultan difíciles de explicar únicamente con palabras.
“Sinfonías del Sentir” reúne tres universos distintos bajo una misma pregunta: ¿cómo expresar aquello que sucede en nuestro interior?
La artista Katia Marmolejo, con Peces de Naica, propone un viaje de transformación inspirado en las profundidades minerales de Naica. Peces, cuarzos, cerámica, objetos y formas se convierten en elementos de un proceso casi alquímico donde la materia acompaña una búsqueda interior.
Por su parte, Leticia Merchant, con Trascendencia, establece un diálogo entre la precisión de las formas reconocibles y la libertad de la abstracción. El gesto, el color y la materia permiten que figuración y abstracción convivan, llevando la mirada más allá de lo evidente y hacia aquello que permanece detrás de las apariencias.
La tercera propuesta corresponde a Marielle García, quien presenta Divinergia, una exploración de la conexión con nuestra energía interior. Sus personajes y universos simbólicos hablan del reconocimiento de la propia luz, de la fuerza creadora y de ese vínculo invisible que relaciona nuestro mundo interno con lo que nos rodea.
Aunque sus lenguajes, técnicas y conceptos son distintos, las tres propuestas encuentran un punto de coincidencia: hacer visible lo intangible.
Y precisamente ahí adquiere sentido el nombre de la exposición. Como sucede en una composición musical, cada creadora aporta una voz, un ritmo y una frecuencia propios; juntas construyen una experiencia en la que pintura, abstracción, escultura, cerámica y simbolismo terminan dialogando dentro de un recinto dedicado también a preservar y compartir la cultura.
El conversatorio previo permitió además romper una barrera habitual entre creador y espectador. La obra dejó de ser únicamente un objeto para contemplarse y se convirtió en el punto de partida para escuchar historias, comprender procesos y posteriormente regresar a cada pieza con una mirada distinta.
La Constancia se convirtió así en un espacio de encuentro entre arte, sensibilidad y conversación, reforzando la importancia de que los recintos museísticos no sean solamente lugares de exhibición, sino espacios vivos en los que el público pueda conocer, cuestionar y acercarse a quienes están construyendo nuevas expresiones artísticas.
“Sinfonías del Sentir” propone justamente eso: tres artistas, tres lenguajes y tres maneras de interpretar el mundo que terminan encontrándose en una misma experiencia.
Porque antes de comprender una obra, en ocasiones hay que conocer aquello que hizo sentir a quien la creó.












